Apuestas y líneas

Tal y como hemos comentado anteriormente, al principio las máquinas tragamonedas incluían un mecanismo extremadamente sencillo. Tres simples tambores con una línea transversal en el medio donde solo se premiaba la combinación de la misma. En otras palabras, solo había una posibilidad de obtener premio.

Sin embargo, con el paso de los años los desarrolladores de estos artilugios han optado por ir complicando un poco más la jugabilidad con el fin de dar al usuario más oportunidades de ganar. Poco a poco se han ido introduciendo múltiples líneas y apuestas variables, por lo que ahora mismo hay máquinas con hasta 25 líneas premiadas en una misma tirada. Obviamente, cuantas más líneas juegues al mismo tiempo mayor será la inversión inicial, por lo que hay que tener sumo cuidado y calcular bien cómo queremos distribuir nuestros fondos.

De la misma forma, en la actualidad casi todas las slots incluyen comodines que, combinados con algunos símbolos, pueden llegar a otorgarnos tiradas gratis o multiplicadores al premio. Es aquí donde el hecho de jugar con múltiples líneas merece realmente la pena ya que nuestras posibilidades de encadenar una combinación de estos comodines aumenta de forme exponencial. De hecho, muchas de estas figuras especiales (conocidas como scatters) dan lugar a juegos paralelos con suculentos premios en su interior.

Volviendo a las líneas, cabe destacar que estas siguen caminos de todo tipo. Van desde las típicas transversales que recorren en horizontal todos los tambores a auténticos zigzags enrevesados. Muchas veces son tantas que obtienes premio sin saber realmente cómo, teniendo que prestar mucha atención para averiguar el camino que ha seguido tu jugada ganadora.

La realidad es que actualmente las máquinas tragamonedas son muchos más complejas que las de antaño, pero al mismo tiempo la diversión aumenta a raudales gracias a las enormes posibilidades. Por supuesto, como hemos comentado este factor es un arma de doble filo ya que con tantas líneas disponibles es muy difícil controlar de forma correcta la inversión que debes hacer en cada partida para mantener una gestión de bankroll disciplinada.

Cada vez la evolución va más allá y nadie sabe dónde está el límite, pero poco a poco los casinos optan por camuflar el factor azar lo máximo posible aumentando la sensación de que puedes hacerte rico en muy poco tiempo, algo que sucede a menudo a muchos jugadores de todo el mundo. Pero como siempre, lo más importante es dar con esa máquina que te guste, que te ofrezca las oportunidades que quieres y que se adapte en todo momento a las líneas que puedes permitirte. De nada sirve hacer jugadas con muchísimas líneas si a las dos partidas te has quedado a cero.
La historia de los casinos de principio a fin