Curiosidades sobre tragamonedas

Una vez hemos hablado sobre la fundación e historia de las máquinas tragamonedas, era imposible pasar por alto alguna de sus curiosidades. Llevamos muchísimos años con estas máquinas, por lo que alguna anécdota que otra ha tenido lugar.

Empezaremos con el nombre que obtuvieron estos artilugios en España. Se les llama tragaperras porque en la antigüedad solo aceptaban monedas y a estas se las conocía como perras. Lo que comenzó como un apelativo vulgar, se ha extendido por todo el país hasta que se ha convertido en el nombre más utilizado.

Otro dato curioso es que las máquinas están perfectamente diseñadas para que, cada cierto tiempo, den aproximadamente el premio que contiene en su interior. Anteriormente se hacía de forma mecánica, pero hoy en día existen algoritmos para que todo sea perfecto, convirtiéndolo en un juego de azar al 100%.

Pero como bien sabrás, todos soñamos con llevarnos uno de esos botes situados en la parte superior de la máquina. Salen en contadas ocasiones, pero suman cantidades astronómicas. El bote más grande de la historia tuvo lugar en Estados Unidos y superó los 39 millones de dólares en Marzo de 2013. Nunca se supo quién fue el afortunado ya que prefirió quedarse en el anonimato, pero seguro que aún a día de hoy le dura la alegría.

Una curiosidad que siempre sorprende se sitúa en Las Vegas. En la ciudad del juego, tal es el número existente de estas máquinas que la comparación exacta es de 1 slot por cada ocho personas que viven en la ciudad, una auténtica pasada.

Por supuesto, también están los mitos. El más famoso de ellos es el más popular que se escucha millones de veces: “la máquina está caliente”. Esto quiere decir que como hace tiempo que no otorga premio, este está al caer. Sin embargo, todas las tragaperras siguen un código RNG aleatorio que asegura que cada partida tiene el mismo porcentaje de premio. Evidentemente, por probabilidad este ha de salir en algún momento, pero en absoluto es cierto que la maquina haga esto de forma intencionada.

No queremos finalizar sin un dato curioso más y es sobre la máquina más grande que se ha fabricado nunca. Esta tenía el nombre de Big Bertha y llegaba a medir dos metros y medio de largo. De hecho, era tan grande que para poder tirar de la palanca se necesitaba un sistema de elevación. Queda claro que las máquinas tragamonedas están repletas de curiosidades, tantas como queramos, pero estas son las más destacadas.
La historia de los casinos de principio a fin